Con un gol de penal de Rodrigo Dimotta, el equipo dirigido por Darío Lema demostró un enorme carácter y superó por 1-0 al puntero de la Primera B. Una victoria monumental que vale oro en la lucha por mantener la categoría.
Liniers dio la gran sorpresa del fin de semana y dejó en claro que en su casa no hay rival invencible. En un encuentro sumamente parejo y disputado, La Topadora se plantó de igual a igual ante Excursionistas, el líder del campeonato, y se quedó con un triunfo por 1 a 0 que se gritó con el alma en San Justo.
El equipo conducido por Darío “Chavo” Lema entendió a la perfección cómo jugar esta clase de partidos: con dientes apretados, orden táctico y máxima concentración en cada sector de la cancha. La llave para destrabar el cero llegó desde los doce pasos. Rodrigo Dimotta asumió la máxima responsabilidad y, con una gran ejecución, cambió el penal por gol para desatar el delirio local.
Tres puntos que valen una temporada
El triunfo le permite a Liniers mirar el futuro con muchísimo más optimismo. Las implicancias de esta victoria son dobles:
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Aire en la tabla de abajo: La Topadora suma unidades vitales que le permiten empezar a asegurar lentamente la permanencia en la divisional, el gran objetivo de este cierre de campaña.
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Le puso picante al torneo: El triunfo de Liniers frenó en seco las aspiraciones de Excursionistas de escaparse rumbo al ascenso directo, amargándole la chance de aprovechar la derrota de su escolta, Arsenal (que cayó ante Villa San Carlos).
Liniers demostró que tiene con qué dar pelea. Esta inyección anímica será fundamental para afrontar la recta final del torneo con la confianza por las nubes y la convicción de que el objetivo de la permanencia está cada vez más cerca.