Liniers consiguió un triunfo tan trabajado como valioso: venció 1–0 a Real Pilar en el estadio Juan Antonio Arias, por el torneo de la Primera C, y volvió a hacerse fuerte en casa ante uno de los equipos mejor preparados del certamen.
El partido estuvo cerrado, con pocas situaciones claras y mucha batalla en la mitad de la cancha. Real Pilar tuvo buena posesión del balón, sin poder traducirlo en goles. Liniers, bien parado en el fondo y ordenado en sus líneas, apostó a la intensidad, la disciplina táctica y a aprovechar cualquier resquicio cerca del área rival.
La recompensa llegó sobre el final: a los 41 minutos del segundo tiempo apareció Mateo Gridel para marcar el único gol de la tarde y desatar el festejo del público Celeste. El tanto fue, además, el único remate al arco del equipo en el partido, una muestra de máxima eficacia en un encuentro donde las áreas estuvieron muy bien resguardadas. La solidez defensiva, con un bloque firme pese a las amonestaciones sufridas, fue clave para sostener la ventaja hasta el silbato final.
El 1–0 corta la racha positiva de Real Pilar y vuelve a afirmar a Liniers en su idea de juego: solidario, compacto y competitivo frente a cualquier rival. Tras haber dejado atrás encuentros exigentes en el calendario, este triunfo alimenta la confianza del plantel y del cuerpo técnico.